top of page

La Adoración es para Nuestro Bien

Ā”Sin duda alguna nuestra mente contribuye grandemente cuando adoramos! Vaya, es un hecho que tenemos que pensar quĆ© decir; recordar los atributos de Dios; tratar de no repetir… pero la Biblia nos indica que Dios no estĆ” buscando oraciones brillantes, sino oraciones que provienen de corazones quebrantados (Salmo 51:17). Sólo tu corazón encendido puede agradar a Dios, Ā”y sólo entonces experimentarĆ”s SU deseo por agradarTE!


”Busca agradar al Señor!

Para lograrlo, asegura que al adorar realices por lo menos 4 cosas:



1. Anhela su presencia.

Dios da la bienvenida a su presencia a aquellos que le buscan ya sea con desesperación o con deleite, por necesidad o por comunión, pero siempre con la misma motivación.

MoisĆ©s le dijo a Dios: ā€œā€¦si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino para que te conozcaā€¦ā€. A Dios esto le agradó y le respondió: ā€œMi presencia irĆ” contigo y te darĆ© descansoā€. (Exodo 33:13,14). Poco despuĆ©s Dios mostró su gloria a MoisĆ©s, Ā”seƱal inequĆ­voca de su presencia y deleite! MoisĆ©s querĆ­a encontrarse con Dios.


En Isaías 6:1-8, podemos apreciar el clamor y la angustia de un hombre como tú y como yo, que al saberse ante la presencia del Dios Todopoderoso, del Rey de reyes y Señor de señores, ”Jesús mismo!, cae de rodillas.



2. Inclina tu corazón.

¿Qué significa estar ante Jesús, el Rey de reyes y Señor de señores? Entre muchas cosas, que él es absoluto y dueño de todo, el mÔs grande entre todos y quien merece nuestra honra y reconocimiento. Esto significa que somos súbditos y que nuestra voluntad, ”le pertenece! ¿Lo crees? Como Isaías, ¿te inclinarÔs?


En Hebreos 11:6 leemos: ā€œā€¦porque es necesario que el que se acerca a Dios, crea que le hay y que es galardonador de los que le buscanā€. El texto sugiere un trabajo: Ā”acercarse! Se trata de buscar a Dios y presentarte a ti mismo. TambiĆ©n leemos que el que se acerca, creyendo, recibirĆ” ā€œalgoā€ a cambio. Ā”Un premio de parte del Padre! Un regalo sin duda alguna, Ćŗtil, bueno y que excede nuestra imaginación. ĀæEsperar ser premiados es egoĆ­sta? No, Ā”es parte del trato!



3. Espera respuesta de Dios.

Dios NO dice: ā€œNo esperes algo a cambioā€¦ā€ Ā”No, al contrario! Lo que nos dice, es: ā€œĀ”Espero que creas que premiarĆ© tu bĆŗsqueda!ā€ Es mĆ”s, Ā”estĆ” en su carĆ”cter el invitarnos a probarlo! Eso lo podemos apreciar en MalaquĆ­as 3:10.


La adoración es un don de Dios para nosotros, diseƱada para nuestro beneficio. Ɖl no la necesita, pero nosotros sĆ­. Sólo hasta que IsaĆ­as cayó de rodillas, es cuando pudo responder al llamado del SeƱor, diciendo: ā€œĀ”A mĆ­! Ā”EnvĆ­ame a mĆ­!ā€ Esto es como la operación comprobatoria para saber si como individuos y como iglesia, adoramos. Porque cuando adoramos, es entonces cuando servimos y al hacerlo, la iglesia es edificada.



4. Servir.

Esto significa hacer cosas extraordinarias en la iglesia, ”unos con otros! La adoración nos lleva a servir, esto es, a ministrar. ¿No es increíble? Después de adorar con corazones quebrantados ante el Rey, estamos listos para mostrar el amor de Dios, utilizar nuestros dones, procurarnos, ”y hacer que el evangelio sea creíble!


La adoración, es la bĆŗsqueda de la presencia del Padre, del Hijo y del EspĆ­ritu Santo que nace en el corazón y que cuando la encuentra, nos inclina. Luego, Ā”encuentra su camino hacia nuestras manos, rodillas y corazón! Manos que se levantan en alabanza, que ofrendan esperando un premio y que sirven…



¿Qué vas a hacer?




bottom of page